Mitos y Miedos en torno al Amor y al Compromiso

¿Buscas sentirte amado/a y amar?

Para recibir hay que aprender a DAR. Para DAR hay que arriesgar, exponer y atreverse a abrir el corazón; a sumergirse y explorar tu mundo afectivo. ¡Te sorprenderías de lo que puedes descubrir!

 

Existe la ley de la compensación entre lo que doy y lo que recibo, y si nos la saltamos el resultado ya lo conocemos, se llama: soledad.

Este artículo pretende recoger las experiencias y testimonios de un grupo de personas, hombre y mujeres, tras un proceso vivencial-emocional de la mano de dos potentes métodos que, fusionados son explosión para el aprendizaje y crecimiento emocional: el coaching con psicodrama.

Se presenta en forma de “diálogo interior” entre las dificultades o “problemas” y lo que podría ser una Alternativa. Según lo que hagamos con ello puede abrir o cerrar los caminos hacia el corazón…

Problema 1: Deseo la meta, pero no el camino.

“Soy las prisas por llegar al paraíso… por llegar donde se es feliz, donde saltan chispas en los ojos de los amantes… No me preguntes como encajar las cosas que no me gustan de ti… no me preguntes por qué no me apetece hacer el amor todos los días… no me preguntes si es esto lo que realmente quiero, no me obligues a vivir y a decidir en el mundo real”.

Problema 2: No soy sincero/a. No estoy diciendo lo que siento.

“No sé lo que quiero. No me tomo el tiempo de pensarlo ni averiguarlo. No me cuestiono. Así que me aferro al plan… lograr toda la aprobación y amor posible, y ganar tiempo para aclararme sobre qué es lo que realmente quiero. ¿Cuál es la alternativa? ¿Arriesgarse a ser rechazado/a, a quedarte solo/a… Pide por esa boca, no tengas tanto miedo, que el mundo no es tan poco comprensivo”.

Problema 3: “No creas que lo sabes todo sobre tu pareja”.

“Me traiciona lo que pienso, estoy diciendo lo que “creo” que quieres escuchar… Si tienes problemas en conocerte a ti mismo como pretendes saber qué quiere, qué desea, qué teme y qué piensa la persona con la tienes una relación”.

Problema 4: Exijo respeto.

“Que gran descubrimiento! Vamos por la vida exigiendo respeto porque en realidad no hemos conseguido, en primer lugar, respetarnos a nosotros/as mismos/as. ¿Cómo se consigue esto? Conociéndonos. Así seremos fieles a nuestros principios, sean estos heredados o aprendidos, el caso es que sean elegidos con conciencia. Aunque la tentación sea el dejarnos llevar….

Alternativas 1.2.3.

Conócete. Enfrenta tus miedos. Se asertivo/a. No adivines, pregunta!

Alternativa 4.

Empieza por el respeto a ti mismo/a. SE CONGRUENTE CONTIGO MISMO/A. Séneca nos lo dice así: “Decir lo que sentimos. Sentir lo que decimos. Concordar las palabras con la vida”.

La congruencia con uno/a misma es el mayor de los compromisos y por tanto de los respetos, porque es con nuestra SER esencial.

Problema 5 ¿Estoy eligiendo bien?

“No me fío de mi mismo… No me paro a pensar, la vista puesta en un objetivo de largo plazo, pierdo el foco sobre el presente. ¿Con qué te diviertes, qué te hace ilusión? ¿Por qué me siento tan cuestionado en todo lo tocante a decisiones que solo me conciernen a mí?”

ALTERNATIVA 5. Tienes derecho a decir NO SE

¿A quién das explicaciones? ¿A quién pones escusas? Tu vida es tuya! Date el tiempo que necesitas, puede que haya motivos para estar confuso/a o indeciso/a. Cada persona tiene su ritmo propio. Escucha tu cuerpo. Conecta con tus emociones, identifícalas, ponle un nombre y pregúntale ¿para que está, cual es su mensaje? Tendrás algunas claves para saber cuál es el siguiente paso a dar.

 

¿Para que ha servido este proceso personal?

Para generar un cambio de perspectiva, otra forma de entender las relaciones de pareja, más allá de la construcción social y más cerca del verdadero significado individual.

Personalmente me ha permitido comprender que “La Piedra Filosofal del Amor” está en aceptar el ciclo de VIDA-MUERTE-VIDA. Huimos del amor cuando vemos aparecer la muerte -representada en pequeñas perdidas- Perder libertad, perder romanticismo, perder pasión, perder deseo sexual, perder la novedad, perder las mariposas en el estómago…

¡Huimos! Antes de descubrir que detrás de cada pérdida, de cada pequeña muerte, hay un nuevo comienzo, una nueva vida… con otras posibilidades, con otros descubrimientos, con otros beneficios y ganancias: ¡Sí! Hay otras ganancias, no sólo aquellas socialmente “vendidas” y que hemos “comprado” sin más, sin cuestionarlas, ni evaluarlas: “El amor eterno. El amor romántico. El amor pasional. El fluir del amor sin esfuerzo y sin trabajo. Estar siempre juntos y hacer todo juntos… Y fueron felices para siempre….”

 

Detrás de cada pérdida, hay un nuevo comienzo… El verdadero amor de relación de pareja, que sobrevive a la cotidianidad, ese que sobrevive a tantos mitos inventados, ese que baja de la fantasía para asentarse en la realidad de una vida mundana”.

Una clave es el rencuentro con nuestras propias sombras, aquello que rechazamos, que no hemos sabido aceptar y querer. Mientras no abracemos lo más oscuro que hay en nosotros/as mismos/as, mas difícil será entregarnos al Amor desde la Autenticidad y el Respeto. Aceptar mis sombras me permitirá aceptar, reconocer y comprender las sombras de quién tengo a mi lado.

 

Díaz Morfa, lo expresa de esta manera: “Un componente fundamental para un desarrollo adecuado de la relación de pareja es aceptar la ambivalencia, es decir, poder aceptar al otro como diferente, que implica que no siempre nos va a satisfacer nuestras necesidades, que no siempre va a ser como el ideal que tuvimos de él, es aceptar que no siempre va a ser bueno y generoso, si no también egoísta y negativo para nuestros intereses… Si no aceptamos esta ambivalencia en la relación tendremos siempre una fuente constante de frustración y de desengaño” (Díaz Morfa, J, 1998).

El amor de pareja requiere cambiar aunque a veces no nos apetezca. Requiere de un aprendizaje voluntario y transformación constante. Requiere cuestionar viejos acuerdos y creencias heredadas, aprendidas para finalmente preguntarnos ¿Cuáles me sirven y quiero conservar, y cuáles no?

¿Y tú, Te haces estas preguntas de vez en cuando? Es una buena manera de verificar si nuestros patrones de comportamientos o nuestras actitudes frente a la vida se han caducado o no. Es una manera de re-elegir lo que quiero a medida que mi vida va cambiando de etapas y de ciclos evolutivos. Para poder dar origen a algo nuevo con la seña de identidad de cada persona/pareja. Es importante tener presente la delicada frontera entre “lo tuyo, lo mío, lo nuestro”.

Aceptar que el otro/a no está para llenar tus huecos y que tú te llenas solo/a es un gran desafío, es un primer paso a la acción!

 

El amor es un desafío permanente.

¿Aceptas el reto de trabajar por ello?

 

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