El último viernes de ENERO fue nuestro 1º encuentro del 2016 en “Viernes Para Mi”, un grupo de mujeres que nos reunimos dos viernes al mes para potenciar nuestro desarrollo personal, relacional, y profesional, desde un trabajo con psicodrama y la pregunta poderosa del coaching.

Como era el 1º encuentro de un nuevo año, iniciamos con “La Rueda de la Vida Psicodramatica”; una rueda viva, activa, grupal y en movimiento, que nos mostro como en un espejo gigante “cómo estamos aquí y ahora” a cada una de las integrantes en su diferentes áreas de sus vidas.

Antes de dar inicio a este taller, mi compañera y yo, fuimos caldeándonos (término propio del psicodrama) para iniciar este trabajo. Para ello hicimos en 1º lugar nuestra propia rueda, dándonos un espacio para conectar con nuestro momento presente y vaciarnos de contenido personal para estar “presentes y completas” para el grupo. Fue rico generar ese espacio, siempre lo hacemos antes de un taller, a veces dedicando mas o menso tiempo según las circunstancias. Es un espacio en el que nos permite alinearnos con nuestra ética y compromiso profesional de: “1º haz tu, lo que le pedirás a tu grupo hacer”… Nos coloca (a mi compañera de profesión y a mi) en un lugar de mayor humildad y autenticidad con lo que también pasa por dentro de nosotras, con aquello que nos mueve emocionalmente en cada taller que emprendemos, y por tanto nos permite re-colocarnos desde un lugar de total presencia y entrega hacia el grupo.

El resultado de esta “rueda de la vida psicodramatica” fue un mapa impecable de información. Lo curioso para algunas fue darse cuanta del ¿Qué hacer con ese mapa? Para otras fue conectar con ¿No se que hacer con este mapa, ni cómo usar la información que me está dando? De aquí es que se desprende un fascinante viaje a través del psicodrama: cuerpo, intuición, percepción, emoción y por último la palabra.

Lo que siguió a este rueda de la vida psicodramatica fue un trabajo con “esculturas”, técnica propia del psicodrama cuya finalidad es la expresión plástica -usando el cuerpo- de aquello que está “pasando por dentro y que no podemos ver ni nombrar con palabras, sin embargo sentimos, percibimos o intuimos que está ahí”.

La invitación que propusimos la grupo fue: “Entrar lentamente, de una en una, en un cuadro imaginario o una fotografía grupal para ir plasmando “lo que si quiero conseguir en mi este año”… Y mientras voy “entrando”, voy buscando mi lugar en esta foto de grupo.

A media que los cuerpos se iban movilizando, buscando su sitio y colocándose; la latencia grupal se hizo manifiesta (evidente):  Ya no estábamos  trabajando en un deseo de futuro, sino con lo que impide llegar a ese futuro que deseo. En ese escenario psicodramático del último viernes de enero, se presentaron allí corporizadas en su esencia: “La Tristeza, La alegría y el Miedo.

Un tristeza (a la que no quiero ni puedo mirar porque desagrada, porque me hunde y me provoca una malestar físico en el pecho). Unida y entrelazadas a la Tristeza: aparece La Alegría (a la que sí quiero mirar incluso hasta el exceso, rozando la inadecuación). Y detrás de ambas, la protagonista de la escena se encuentra a si misma, se ve como en un espejo en el reflejo de una compañera. Es aquí cuando desde un “soliloquio” expresa de manera sincera: “esa soy yo”. Debajo, a sus pies, tomándola de su pierna izquierda se ha corporizado El Miedo (representado por otra compañera)

La protagonista tras este encuentro con ella misma (y con su tristeza y su alegría) a conseguido la fuerza para dar un movimiento más, nuevo o diferente: – retirar la mano que la sujeta a sus miedos.

Se trata de un movimiento externo -en la escena psicodramatica-  que será el motor de un movimiento interno esencial.

Ha dado un paso en su desarrollo, ha conectado con su tristeza mas profunda, mas desagradable y desde ahí a podido “mirarse en el reflejo de sus compañeras”: “Esa soy yo (con mi tristeza, mi alegría y mi miedo).

El tiempo se termino y el taller acabo. Las palabras de las integrantes fueron: “al final fue intenso”. Aquello que se inició como un juego acabo con una intensidad transformadora.

Para quienes aún no conocen como funciona el psicodrama, os cuento que cada taller que realizamos trabajamos con el “material o contenido personal” aportado libremente por cada una de sus integrantes… Es un trabajo que toma como base el concepto de la “espontaneidad creadora” de la que nos habla Jacob Levi MORENO (creador del psicodrama). Partimos de lo manifiesto, de aquello que podemos contar en palabras bajo la forma de “mi asunto es…” para llegar a un plano más profundo, a lo implícito, “a la latencia grupal”; lo que late o palpita con mas fuerza y relevancia.

Muchas veces estos contenidos “que laten” son hasta invisible (no para nosotras) a los ojos o mente consciente que tanto se esfuerza en disfrazar de argumentos tranquilizadores lo que nos pasa, nos duele, nos crea ansiedad, bloquea, angustia, frustración, etc.

Por tanto, lo singular en nuestro trabajo y lo que a mi me apasiona hasta el tuétano, es que nos permite  sacar a luz la “latencia grupal”; de ahí que trabajamos con “el GRUPO como entidad sistémica, como una sola UNIDAD corporal”. Trabajamos con aquello que une al grupo, con su denominador común en este momento  presente; sirviéndonos unas a otras de espejo grupal-personal. La riqueza es mayor y más potente, es un trabajo de ganar-ganar maximizado.

Si hablamos de “formación vivencial con psicodrama”,  este es probablemente su elemento  más “singular y diferenciador” en relación a otros formatos de talleres, cursos  o formación vivencial donde gran parte de las dinámicas y contenidos viene dado o pre-seleccionado por quién lidera la formación; viene dado desde una estructura pre-diseñada, dejando poco margen “al momento”, “a la creación espontánea-creadora de la propia persona” “a lo que acontece aquí y ahora, a lo que aflora desde lo mas profundo de nuestro Ser Interior y, que es en definitiva, dónde hay que poner el “ojo y las manos” para seguir avanzando en el propio desarrollo emocional y relacional … Esta es la información mas valiosa y autentica que nos podemos regalar a nosotros/as mismos/as.

Aquí os dejo algunas de las fotografías de este primer encuentro de 2016…

Esculturas en psicodrama en diferentes fases.

Carina Sampó

Facilitadora de experiencias y aprendizajes para la vida! Terapeuta psicodramática. Coach de vida y relación. Educadora de emociones y valores.

Website - Twitter - Facebook - Más entradas