Es un método terapéutico y pedagógico, que potencia el crecimiento personal y el aprendizaje en habilidades para la vida. Es eficaz, rápido, potente -y lo más importante- BREVE; considerando que hoy en día vivimos atiborrados de actividades, dónde el tiempo no nos alcanza para lo que es verdaderamente importante: ¡nuestra calidad de vida emocional!

El psicodrama fue creado por Jacob Leví Moreno, inspirado en el teatro de la improvisación o teatro espontáneo. En él se combina el juego teatral, el movimiento del cuerpo, lo simbólico con la palabra y la reflexión. Te orienta fundamentalmente a la acción, te invita a mirar desde otro lugar, a abrir y  ampliar tu mapa, a generar opciones y a encontrar tus alternativas de cambio, las que mejor se adaptan a tu estilo de vida, a tus valores, a tu esencia.

psicodrama

¿Para que te sirve?

  • Para darte cuenta de lo que te pasa, de lo que sientes y de lo que haces en consecuencia.
  • Para darte cuenta de tus circunstancias, tanto de las que te limitan como de las que te facilitan tu éxito personal y la conquista de tu felicidad.
  • Y con ello poder decidir sobre aquellos aspectos que quieres y puedes cambiar o mejorar.

 

¿Y en que consiste el trabajo psicodramático?

Consiste en actuar los acontecimientos relevantes de nuestra propia vida en vez de simplemente hablar sobre ellos. Esto implica explorar en la acción, mediante la dramatización, acontecimientos relevantes de nuestra historia, situaciones vitales o dimensiones de nuestra vivencia interior: sean estos pasados, presentes o futuros, reales o imaginarios, externos o internos, experimentándolos al máximo, como si estuvieran sucediendo en el presente.

 

Ejemplos de situaciones para un psicodrama pueden ser:

Pensamientos no verbalizados, un encuentro con quienes no están presentes, representaciones de fantasías sobre lo que otras personas pueden estar sintiendo o pensando en relación a nosotros/as, un futuro posible imaginado -como una entrevista de trabajo- y muchos otros aspectos y situaciones de la experiencia humana… de la vida cotidiana personal, familiar, laboral o social.

De este modo, la dramatización pasa a ser el núcleo del psicodrama. La puesta en escena de una vivencia personal, sobre un escenario imaginario. Un espacio construido especialmente para explorar, experimentar, probar y ensayar diferentes alternativas. Un espacio en dónde te sientes seguro/a y cuidado/a. En dónde hay cabida tanto para el error y el acierto, para la repetición, el volver a empezar y hacerlo mejor. Es un lugar para CREAR alternativas de solución y mejora.

Se puede realizar bajo la modalidad individual, de pareja o grupo.

psicodrama: escultura

Moreno enfocó el psicodrama más a los grupos por una razón muy sencilla: porque el ser humano vive en grupos, trabaja, aprende, juega y se divierte en grupos. De hecho la fuerza terapéutica del psicodrama proviene de la dinámica y energía del grupo.

En el Grupo surge un protagonista –la persona que propone su situación para dramatizar- l@s demás miembros del grupo participan activamente en la representación de los diferentes roles o papeles presentes en la situación propuesta y que son asignados por el/la protagonista para que sean jugados en su escena. De esta forma las personas elegidas para representar un rol se convierten en yoes-auxiliares.

Los Yoes-auxiliares cumplen una función elemental: ayudan al protagonista de la escena propuesta  a cubrir los personajes que la conforman; pudiendo ser estos: el padre, la madre, hermanos, la pareja, un jefe, un concepto abstracto (el dolor), un valor (el amor), una acción (el compromiso), etc. Los roles o papeles representados dependerán del protagonista y de la situación propuesta para explorar, develar y resolver.

Otra acción fundamental del grupo es que actúa como público observador. Al final el trabajo psicodramtico su función es comentar lo vivenciado desde su lugar de espectadores, desde la resonancia emocional, no racional.

Esto quiere decir que en este espacio no se permiten las opiniones provenientes de la razón, ni los consejos, ni los juicios de valores. Se crea un lugar especial para abrir el corazón y hablar desde él. Por lo tanto las intervenciones de las diferentes personas son desde sus experiencias vitales, convirtiendo al grupo en un sistema terapéutico y de crecimiento en dónde cada integrante se beneficia, aprende y crece.

Esto es clave para el buen funcionamiento del grupo: crea un clima de respeto, confianza, tolerancia y aceptación incondicional. El mensaje que llega a cada participante es: “no te juzgo, te respeto, te entiendo, empatizo, me identifico en tu historia”.

 

“El teatro convencional pertenece al mundo de las apariencias.

El psicodrama se enfoca en el proceso creador espontáneo”

Moreno parte de la idea que todas las personas nacemos con un factor “e”, esto es con capacidad espontánea para crear. Este concepto espontaneidad-creatividad es el motor básico del crecimiento y maduración de los seres humanos. Su déficit nos lleva a tener dificultad para generar nuestras propias alternativas de solución frente a los retos y dificultades que nos plantea la vida diaria.

Por ello la esencia del psicodrama es desarrollar y trabajar a partir de la capacidad espontánea y creativa que toda persona posee. Entendiendo por espontaneidad la capacidad de dar respuestas adecuadas a situaciones nuevas o respuestas nuevas a situaciones conocidas, alcanzando mejoras significativas en nuestro desarrollo como personas.

De aquí la riqueza, potencialidad y alcance del psicodrama como una modalidad educativa eminentemente práctica; como una forma de promover el crecimiento personal. Y, finalmente, como un método terapéutico y de diagnóstico, aplicable a todas las personas y en todas las etapas de la vida.

El concepto de espontaneidad nos lleva a la manera adulta de jugar la vida; no desde el deseo (niñ@) ni desde la obligatoriedad ó exigencia (Padre), sino desde la propia voluntad, desde la elección, desde el querer hacer y sentir, desde la libertad como persona adulta, feliz y emocionalmente sana.

Somos personas adultas, recuperemos nuestro/a niño/a interior, volvamos a jugar, a crear y a disfrutar de la vida.

 

“Sólo en el sueño, en la poesía o en el JUEGO,

Nos asomamos a veces a lo que fuimos,

Antes de ser esto que vaya a saber si somos”.

Julio Cortázar, escritor argentino.

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Artículo de Carina Sampó Franco

Terapeuta psicodramática. Especialista en intervención psicológica. Coach de vida y emociones. Formadora.
Palabras claves: psicodrama, escena, roles, protagonista, yo-auxiliar, publico, factor “e”, proceso creador espontáneo.

 

Publicado en

Directorio Psicólogos

Psicologos online – Directorio de artículos de psicología

Red-Psi – artículos de psicología

 

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